Una pregunta de actualidad para los psicólogos está relacionada a poder comprender los efectos que las tecnologías actuales pueden tener en la psicología de las personas o como estas tecnologías se puede poner al servicio de la psicología. Respecto a ello discutimos como un tema de relevancia el poder comenzar la conceptualización de una rama de la psicología que converge con todos estos procesos al cual hemos decidido llamar Telepsicología. Actualmente dicho termino acuñado formalmente por la APA es de relevancia para los psicólogos de nueva generación ya que se empiezan a cuestionar muchos psicólogos clínicos, sobre modificaciones a su técnica, y la posibilidad de poder utilizar la tecnología para los procesos psicoterapéuticos o algunas otras formas relevantes para la psicología como pueden ser áreas como la de la psicoeducación.

Sin embargo uno de los grandes cuestionamientos es si es lo mismo ver online, que ver a una persona de forma presencial, y pareciera que aunque las tecnologías cada vez son más eficientes para el mejoramiento de nuestros procesos comunicativos, la realidad choca con que para las personas, puede ser no tan grato la utilización de la tecnología para llevar a cabo su atención psicoterapéutica.

La pregunta entonces se perfila hacia la pregunta de cual es la psicología de ver online. ¿Qué significa para el otro ver a una persona online y no presencialmente?. La respuesta con que me he enfrentado normalmente es con que: “no es igual”. Pero la pregunta es: ¿No es igual a que?

En ocasiones quisiera creer que el problema de la ayuda online radica en las posibilidades que se tienen de ejercer un momento de comunicación, donde por ejemplo como pasaba en el pasado donde siempre las opciones de comunicación a distancia han sido la segunda opción, como lo fueron los mensajes, las cartas, el telégrafo, el teléfono, el email y la videoconferencia. Aunque la virtualidad de todas ellas a llegado a un nivel de realismo sin igual, la percepción de la cercanía no ha podido ser suplida incluso con el avance de las tecnologías.

Lo interesante es que si bien a la ayuda online se le tienen reservas, la sustitución de la realidad por las comunicaciones en línea, van cada vez más en aumento, al grado que hemos llegado a utilizar nuestros celulares para comunicarnos con alguien de nuestra familia que vive bajo el mismo techo.

El cuestionamiento para los especialistas de la salud psicológica que quieren comenzar a investigar sobre la posibilidad de utilizar la tecnología a favor de la psicoterapia, es si el rechazo se encuentra más relacionado a situaciones de resistencia al tratamiento, o de la falta de cuidado de detalles para que la comunicación sea confiable y efectiva, o incluso de las formas en que se pudiera estar luchando contra un paradigma de comunicación del que es difícil desprenderse por su carácter atávico.

El miedo al a sentimiento de “no ceranía” me haría pensar en algunas hipótesis psicoanalíticas de las etapas del desarrollo principalmente aquella donde sucede la comunicación al tiempo de la separación, y ello es la etapa de separación-individuación donde se encuentra a su lado el inicio del lenguaje.

Parece que no existiera una forma donde la madre pudiera ejercer su cercanía a través de un medio virtual sino que lo fuera en el recuerdo del niño (fantasía de que ahí se encuentra la mama) , y el recuerdo, tan impreso de un pasado, no haría sino que recordar la lejanía que se tiene de la madre. (Recuerdo de que la madre está lejos porque no esta ahí, aunque la tenga en el pensamiento) Así lo virtual por esencia no podría generar un sentir cercanía y esa sería una de las barreras a romper para una nueva forma de trabajar con los adultos a través de la Telepsicología.  

® Psicología de "Ver Online"